12 jul 2015
"Si se calla el cantor…"
11 dic 2011
Rendición de cuentas 2011
La lucha interna que por años sufrí entre la práctica de mi profesión y mis verdaderos intereses está parcialmente resuelta: una me servirá para financiar la otra.
Sólo se predica con el ejemplo. Yo no tengo mucho qué enseñar, transmitir, aún soy un aprendiz de la vida, sobre todo de mi profesión, del cómo estudiar, de cómo ser parte de una familia, de una red humana, pero sí estoy seguro de otra cosa, mi tercera gran conclusión del año: Mi destino está y estará irremediable y afortunadamente entrelazado con la Academia, los libros y buscar la forma de pasar a la praxis. Espero lograrlo.
3 feb 2011
Mi abuelo

Mi abuelo no peleó en guerras,
21 mar 2010
Las relaciones... acorazadas
Después de dos años y medio de estudio, tristezas, mente bloqueada y mucha búsqueda y cuestionamiento interiores, el autor se lanza al torrente inpredecible de la vida. Relaciones humanas traen sufrimiento, tristeza, furia pero también grandes satisfacciones y es hora de poco a poco poner en práctica lo que la experiencia enseña. Los caminos están abiertos y simplemente es de menester recorrer los que convengan y los que las circunstancias aconsejen. Es bueno estar vivo, pero claro, no deja de servir la experiencia, la armadura de hierro que lo ayuda a uno a no volver a ser tan vulnerable, tan frágil y destrozarse irremediablemente por tal aventura.7 nov 2009
El Propósito Vital.
Tengo un carro, una familia, un trabajo y dos perros. Tengo cuatrocientos libros, doce discos, un iPod y hasta cuatro viejos casettes. Tengo películas en DVD`s, en la computadora y decenas de programas televisivos gringos que ocupan mucho de la memoria, aparte de mi música que nunca oigo por estar pendiente de la radio y sus minutos continuos de anuncios, matanzas y comentarios estúpidos.
Tengo algunos buenos amigos que no veo, un familión con mis apellidos con quienes ya no me conecto ni conozco, tengo pertenencias de mi abuelo: pantuflas, una boina, un chaleco. Tengo fotos. Fotos viejas de ancestros, fotos nuevas de algunos amigos. Tengo un poster de Nelson Mandela, de los Beatles, de Árbenz.
Tengo una caja guardada con recuerdos del pasado, una caja blanca que es azul oscuro por dentro, un azul mezclado con las más toscas tonalidades de gris, un gris como el del cielo de hoy en la mañana, un gris melancólico y horrendo. Adentro hay un lápiz labial abandonado en rápida marcha, un par de servilletas con algo escrito con bolígrafo, algunas fotos, un par de cartas y algunos recuerdos más, verdaderos souvenirs masoquistas a los que no he volteado a ver en casi un año.
Tengo teléfonos a los que nunca llamo, direcciones a donde nunca escribo y libros que nunca he leído. Tengo planes, algunos absurdos, otros costosos y todos en papel y nada en concreto.
Tengo un poco de esperanza que se mezcla con un poquito de fé y sobre todo un hambre intensa de búsqueda. Búsqueda de motivos en el interior, búsqueda de una nueva vida por fuera, pero sigo buscando y no encuentro.
Tengo propósitos, algunos de enmienda, otros decisivos. Tengo lleno de ironías miserables un cajón y bastante frustración entre las cortinas. Tengo de todo y hasta creo tener algo que hasta hace poco no tenía: un propósito vital.
10 ago 2009
La Revista Magna Terra, en el lejano año 2000

Dentro del habitual adocenamiento en el que vivíamos dentro del colegio, la clase de Literatura de la seño Gladys era el espacio de cuarenta y cinco minutos diarios donde yo tomaba ideas concretas de que podía leer en el futuro, ya que ella tenía la graciosa maña de fotocopiar textos breves de los que consideraba grandes escritores y obligarnos a leerlos, a comprenderlos, a discutirlos.
Lo hacía así ya que eran nulidades los gruesos y serios librotes que la Coordinación autorizaba cada año y que debíamos comprar ya de una vez con la bolsa de útiles, unos libros que aún conservo con la intención de rematarlos al mejor postor, ya que ni eran viejos pilares de la literatura latinoamericana ni tenían que ver con literatura mundial de alguna clase de calidad.
El bloqueo lo rompía la seño, quien, en el salón de música preparó todo para la conferencia con Ronald a la que mis borregos, digo, compañeros asistieron firmando hojas de control, promesas de puntos extras y malas miradas de la maestra.
La conferencia en sí, plática cordial en la que algunas bromas y relatos dramáticos, que luego confirmé provenían de sus relatos escritos presuntamente autobiográficos, este señor barbudo y peludo, vestido sencillamente logró, aparte de aburrir a buena parte de las compañeras, que yo me fijara en la actualidad literaria guatemalteca, es decir que reconocí la importancia de la sola existencia de un hoy de las letras y que el pensar en libros y leerlos era posible en ese momento.
Esa misma tarde, tomé la camioneta Tikal Futura-Obelisco y caminé por la Reforma hasta una librería que no se si aún existirá, ubicada en el edificio a la par de lo que hoy es el Hotel Barceló y antes era el Marrito. Allí, un señor de San Marcos me mostró el primer número de una revista guatemalteca totalmente dedicada a la literatura y algo de otras expresiones artísticas, Magna Terra se llamaba y la portada la dominaba un niño indígena vestido con una agujereada camisa que llevaba impresa la bandera de Guatemala, con todo y escudo y que iba cargando una tarea de leña, un niño con sombrero y machete y grandes ojos inocentes.
La compré, la leí, compré en Sophos algunos libros más, era el fin de las lecturas adolescentes, de las viejas ediciones que encontraba como tesoros en los estantes de la biblioteca del colegio y comenzaba un camino, tal vez más personal e íntimo y la reverencia a leer, leer con desesperación, con remordimientos, leer para escapar, leer para pensar.
9 ago 2009
Primeros resultados: Infancia
3 ago 2009
Mis amigos
Es una bendición contar con unos cuantos verdaderos amigos que comparten alegrías y tristezas con uno. No se si contados con los dedos de una mano, si la amistad siempre es relativa, si los años cambian las cosas, pero he tenido la fortuna de, a lo largo de mi vida, contar con algunas personas a las que les tengo un cariño y amistad especial. Algunos, como quien aparece en la foto, mi gran amigo Jorge, los conozco desde los difíciles y robotizados días del colegio, es decir, más de trece años de amistad, otros, vinieron con la Universidad y realmente la afinidad ha trascendido esa época mágica de fiestas y salidas; luego, con el paso del tiempo y por las diversas circunstancias, se encuentran nuevas personas en el camino y poco a poco se van desarrollando nuevas amistades, lo que siempre se agradece. 8 jul 2009
Enseñanzas agridulces de un mal día
29 abr 2009
La canción estaba en lo correcto

23 abr 2009
El amor por los libros (a propósito de hoy)

21 abr 2009
Muertes
Conocí poco a mi bisabuelo. Cuando volvió de Estados Unidos, a finales de los ochentas, ya era un hombre anciano pero lleno de vitalidad que nos quiso mucho a mi hermana y a mí e incluso se mantenía al tanto de nosotros. Cuando lo veíamos (siempre estaba haciendo mandados, atareado y febril) mi hermana lograba arrancarle una sonrisa con sus risueños abrazos y demás atenciones, aunque fué una influencia lejana en mi vida, mi bisabuelo me hereda dos cosas importantes, además de mi arqueado de cejas y el bendito moreno de mi piel: lo fundamental del trabajo constante y un sentido de cuidado personal, sin grandes comidonas, sin vicios y aún retirado, teniendo la cabeza ocupada en algo. Que descanse en paz.
Si quieres hacer feliz a alguien
que quieres mucho, dícelo hoy,
sé muy bueno.
Si deseas dar una flor,
no esperes a que se mueran
mándala hoy con amor.
Si deseas decir Te quiero a la gente
de tu casa, al amigo cerca o lejos.
En vida Hermano, en vida.
No esperes a que se muera la gente
para quererla y hacerle sentir tu afecto;
tú serás muy feliz, si aprendes a hacer
felices a los demás.
Nunca visites panteones,
ni llenes tumbas de flores,
llena de amor corazones.
En vida Hermano, en vida.
23 mar 2009
Y el miedo...
Me siento embrionario,
vuelvo a tener certezas simples
encuentros tristes
recuerdos conmigo mismo.
Molesta la dejadez, sirve poco comparecerse de uno.
Y ya estoy harto de eso, de vivir con la cabeza baja, de dejarme hacer, dejarme llevar, de no tomar las cosas que vienen como lo que son, de no tomar desiciones, de no andar con pies de plomo, de temer tanto las reacciones de tanta gente de la que creo depender. Y la timidez, la enfermiza timidez que separa todo, que atrofia y ningunea.
30 ene 2009
¿Es posible una nueva vida?
28 ene 2009
Del Pánico al Ataque/Hoy nuevo episodio de LOST
Por otra parte, hoy hay nuevo episodio de Lost, a partir de las 9 de la noche y podrá ser bajado seguramente desde mañana en la mañana, yo consigo el torrent en www.mininova.org y bajo por Bitorrent el episodio, espero baje rápido asi lo pueda ver con mi hermana mañana por la noche.Saludos.
26 ene 2009
Mi primer dia de trabajo, otra vez

18 ene 2009
Hoy, mi cumple 26
Son interesantes los cumpleaños. A veces son deprimentes, a veces los he celebrado con mucha euforia. La cantida de personas alrededor no ha importado mucho nunca, sino quienes son los que están alrededor, quienes se recuerdan de uno, las llamadas, los mensajes, los regalitos si se dan, los abrazos sobre todo y los buenos deseos. Recordar lag ente que ya no está con uno, la que sigue estando y la que conocí desde enero de 2008 hasta ahora y somos amigos ahora.11 ene 2009
A golpes contra el calendario, como un actor casi acabado
Comparando y comparando, sigue ganando el recuerdo de ella; al parecer todos mis esfuerzos por lograr paz y tranquilidad, por encontrarme con mujeres normales tal y como la alcurnia establece y la costumbre obliga siguen sin funcionar. Y a pesar de todo está bien, está bien por que algo bueno viene en el camino, como mi sabia abuela siempre me ha dicho, tiene que haber un click, una conexión, algo inmaterial que se dá y cuando se da es maravilloso. Yo mismo lo he experimentado cuatro veces, esa conexión, que no siempre funciona o existe sobre las mismas bases, sobre idénticos atardeceres, momentos, palabras... simplemente existe y a pesar de ser intangible se siente.
Solo queda repetir viejas consignas, que al caer hay que levantarse, que la soledad no es una mala consejera, que no hay que buscar, sólo dejarse llevar, que si se puede, que no estaré solo siempre, que no vale la pena tener más miedo, que no vale la pena sufrir.

