1 ago 2008

¡Hay de los vencidos! -Karadzic, Tojo y Nuremberg-

Radovan Karadzic ante el Tribunal de La Haya, Holanda (2008)

A la izquierda, el General Tojo en los juicios de Tokio (1946) y a la derecha, Hermann Goering, Rudolf Hoess, Joachim von Ribentropp y el Mariscal Keitel, en los Juicios de Nuremberg (1946).

La reciente captura del líder serbiobosnio Radovan Karadzic, acusado de haber cometido masacres en Bosnia contra bosnios musulmanes en el conflicto de la antigua Yugoslavia en los noventas, me pone a pensar en algunas cosas; la suerte de los derrotados, en las ironías de las guerras y el precio que se tiene que pagar por la paz.


Comparo la captura y el juicio que se le seguirá Karadzic con los famosos juicios de Tokio y Nuremberg, de 1946 sobre todo, donde fueron juzgados los altos jerarcas de los recién derrotados Imperio Japonés y Tercer Reich Alemán.

La historia la escriben los vencedores, así ha sido siempre y continuará siendolo, pero también hay que decir que los vencedores nunca pagan los crímenes tan abominables o más que los cometidos por los vencidos. Pongo los casos grandes, por que no deben ser olvidados:

Atrocidades estadounidenses o británicas durante la Segunda Guerra Mundial hubieron pero no son tan discutidas, en el campo y con medios convencionales de guerra, hay que recordar los bombardeos masivos sobre las ciudades alemanas, sobre todo la destrucción de Dresde, ya en 1945 por la aviación británica.


Grandes bombardeos con material incendiario se utilizaron sobre Tokio por parte del mando aéreo de Estados Unidos, graves humillaciones se les impusieron a los ciudadanos norteamericanos de ascendencia japonesa en la costa oeste, donde fueron concentrados y vigilados y claro, el Gran Crimen: utilizar las bombas atómicas sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, asesinando instantáneamente a decenas de miles de habitantes y muchos más en los días siguientes, por la radiación.


No queda más que hablar de la Unión Soviética, comenzando con los crímenes del bosque de Katyn, donde fueron asesinados a sangre fría miles de oficiales y altos mandos capturados del Ejército Polaco por parte de la NKVD, el brazo de seguridad soviético, al ser invadida la mitad de Polonia en 1939.


Ante las criminales e inmensas atrocidades cometidas por las SS, el Ejército Alemán, fuerzas ucranianas y demás grupos operativos nazis en contra de rusos y demás eslavos, la venganza soviética fue terrible, en el mismo momento de las grandes ofensivas del frente oriental (1944-45) donde, al penetrar en territorio alemán, se cometieron nuevos desmanes, desde la destrucción o robo de arte hasta el asesinato y la rapiña. Fue famoso el terror rojo y millones de alemanes escaparon a territorio que iba siendo ocupado por los demás Aliados.


Los crímenes de Karadzic son muy graves, merece un juicio rápido y si se materializan las pruebas y se comprueban los hechos, debe ser sentenciado. ¿Cuántos otros criminales de guerra y genocidas siguen libres? La historia se repite, una y otra vez, quienes vencen pretenden silenciar sus acciones reprobables, idealizar la causa, perseguir a los adversarios, hoy es en Yugoslavia pero ¿cuándo existirá una justicia global?

2 comentarios:

airbush dijo...

La union sovietica no cometio ningun crimen! (segun el bureu de propaganda)

Cristián Guerra Campo dijo...

jajaja, ahuevos, salve la Madre Patria Soviética!!!