
No volveré a tocar el tema hasta que se presente una buena ocasión; pero no está de más comentar algunos resultados o conclusiones que se sacaron en este blog con motivo de la polémica de hace unos días y que todos conocemos.La rapidez de los actuales medios de comunicacion, sobre todo de los digitales han venido a cambiar las cosas, crear nuevos espacios, tal y como es el de los blogs. Un blog es una herramienta, una forma, un conducto de expresar ideas, tocar temas, comentar problemas, publicitar cualquier cosa y está bien, pero recordemos que por más aditamientos que se le hagan, un blog es una página de internet, nada más, muy poderosa y potencialmente muy influyente, incluso a nivel mundial (se dará el día en que los blogs globales marcarán tendencias en todo el orbe) pero que también es un medio pasajero, eminentemente efímero y poco trascendente a un futuro.
Lo que yo llamo "La Libertad Bloggera" lo entiendo como la libre disposición, por parte de una o varias mentes humanas de esta herramienta, el blog. Con esa disposición se puede hacer lo que se quiera, si no se quiere tener blog es un derecho, si no se quiere leer un blog también, si no se quiere comentar, dar premios, evangelizar, consumir, hablar de política, pues cada quien tiene derecho a no involucrarse con blogs que no le interesen.
Por lo tanto caigo en las dos reglas que la experiencia en este medio me hicieron aprender:
Nunca publicar nombres o fotos de personas que específicamente no quieran salir acá,
Publicar exclusivamente lo que yo leería, lo que a mí, Cris Guerra me interesaría, sin conveniencias, por quedar bien con gente o por puro compromiso.
Desde mediados de abril de este año logré definir y poner plenamente en práctica estas dos normas personales en lo que concierne a este blog, pero por supuesto anteriormente a eso no las aplicaba, no las había considerado, pero considero que son los únicos límites auto-impuestos (aunque hablar de los temas de seguridad y delicados de Guatemala también han quedado fuera de la temática del blog).
Comento estas consideraciones pues creo que la libertad es imposible ejercerla sin su correspondiente dosis de responsabilidad personal, por lo que los intentos de enlistamiento, marginalización y etiquetamiento que determinados blogs quieren hacer caer sobre todos, en primer lugar son inútiles, en segundo son aberrantes a la libre voluntad de las personas y en tercer lugar, son estúpidas por que frenan el pensamiento diverso -divergente-.
Saludos, feliz semana a mis lectores
C.G.