Sigo vivito!!!! y coleando por alli.... me fui el finde a San Marcos, San Pablo, San Juan y San Pedro la Laguna, a conocer... parranda en SanPeter y turismo en los otros lados... fotos pronto!!
Saludos
Desde la montaña azul
20 ago 2007
16 ago 2007
Cosas extrañas
En los últimos días, han pasado cosas extrañas en Santiago. Estamos sufriendo, desde el fin de semana, de una invasión de ratas, no ratoncitos pequeños y hasta inofensivos, me refiero a grandes ratas de monte, de nariz a la punta de la cola de 20, 25 centímetros, es decir, gigantes.
Los gatos, los perros, cualquier ave, siguen ciertas reglas, las entienden, en cambio, las ratas tienen otras reglas aparte, suyas propias, hasta egoístas, por lo que despiertan tanta repulsión, asco, disgusto y stress… ayer me burlaba de todos los capitalinos clasemedieros, con los enredos de tránsito, el espectro de la violencia, además de el stress de trabajo, estudio; pero aquí hay otro tipo de problemas, en primer lugar, la escasez de “mercado”.
No me malinterpreten, si uno tiene dinero, siempre hay comida (algo que no se puede generalizar por aquí, con la increíble pobreza de la mayoría) sino de la falta de calidad, surtido y certeza de los alimentos que se consumen, se compran, se eligen.
En general, aquí he aprendido de la utilidad de una hornilla, un buen refrigerador, un piso barrido y trapeado, una cama cómoda, y es que vivir solo, vivir solo en un pueblo y vivir solo en un pueblo maya de Guatemala, no es cosa fácil.
Siempre se habla de lo paradisíaco de este lugar, o de lo pintoresco, de lo pobre, de lo maya, del Maximón (su verdadero nombre es Rilaj Maam), de la cercanía a San Pedro, a Panajachel, al maravilloso Lago de Atitlán.
Y es cierto todo eso, la gente es amable, hay agua corriente, electricidad, drenajes, teléfono, Internet a buena velocidad, farmacias y escuelas, pero por imponderables como la lluvia, pueden afectar de una forma increíble la vida de la gente aquí, yo, por supuesto, por ser tan capitalino clasemediero como el que más, al igual que mis compañeros (college boys nos dice Juan Fra), no estamos acostumbrados a detalles como el de la guerra con las ratas, las inundaciones en pleno parque central y calles aledañas, la dudosa procedencia de la carne de res, verduras, mariscos y frutas.
Me pongo a pensar que ya viviendo aquí, con “animo de permanencia” como dice cierta norma legal, las cosas se arreglan, se acostumbra uno, en fin, se la aguanta. Así que como hoy apenas cumplo un mes de estadía, he decidido hacerle huevos a las cosas y aceptarlas como son, estrategia que funcionó en Sudáfrica y ha funcionado hasta ahora, sobre todo con las nuevas personas con las que estoy conviviendo.
Existe algo más, algo que en la capital seguramente es motivo de risas, en las universidades tema de estudio y que ha vivido entre el folklore chapín. Se trata de la magia.
No, no me estoy refiriendo a la maravillosa “Magic” de Olivia Newton-John a la que soy tan aficionado, ni siquiera a la del mago Marcel que lleva como 25 años de carrera, ni de la magia tecnológica, me refiero a lo que en la capital se llamaría brujería.
Hay brujería, no se puede negar. No es mi campo de trabajo, no la he vivido, ni siquiera quiero averiguar mucho al respecto, pero todo lo que desde fuera se ve como una graciosa tradición, apta para turistas o investigadores, aquí tiene toda la apariencia de ser verdad.
Las intensas lluvias, las tormentas eléctricas, las ratas, el conocer de un caso de brujería (parece que fue muy serio) me han puesto a pensar. Aquí no es Panajachel en Semana Santa, el lugar amado, la borrachera universitaria, las fotos con policías, locos, bolos, rockeros, chavas, modelos, bueno, el despelote alegre que he vivido con mi mara del Colegio y con los ya internacionales Chupingos.
Santiago Atitlán es un lugar distinto, especial, mágico. No es la borrachera de Panajachel ni la lujuria europea de San Pedro. Santiago mantiene muchas de sus tradiciones, tejido social, líderes, traumas. La pobreza de siempre, la guerra, el desastre de Panabaj por el Huracán Stan han golpeado este tejido, pero las remesas, el desarrollo económico, la globalización irónicamente lo han favorecido, según he podido darme cuenta.
Pensar que hace un mes y pocos días seguía en la Universidad, en la misma inercia placentera de más de cinco años…
En los últimos días, han pasado cosas extrañas en Santiago. Estamos sufriendo, desde el fin de semana, de una invasión de ratas, no ratoncitos pequeños y hasta inofensivos, me refiero a grandes ratas de monte, de nariz a la punta de la cola de 20, 25 centímetros, es decir, gigantes.
Los gatos, los perros, cualquier ave, siguen ciertas reglas, las entienden, en cambio, las ratas tienen otras reglas aparte, suyas propias, hasta egoístas, por lo que despiertan tanta repulsión, asco, disgusto y stress… ayer me burlaba de todos los capitalinos clasemedieros, con los enredos de tránsito, el espectro de la violencia, además de el stress de trabajo, estudio; pero aquí hay otro tipo de problemas, en primer lugar, la escasez de “mercado”.
No me malinterpreten, si uno tiene dinero, siempre hay comida (algo que no se puede generalizar por aquí, con la increíble pobreza de la mayoría) sino de la falta de calidad, surtido y certeza de los alimentos que se consumen, se compran, se eligen.
En general, aquí he aprendido de la utilidad de una hornilla, un buen refrigerador, un piso barrido y trapeado, una cama cómoda, y es que vivir solo, vivir solo en un pueblo y vivir solo en un pueblo maya de Guatemala, no es cosa fácil.
Siempre se habla de lo paradisíaco de este lugar, o de lo pintoresco, de lo pobre, de lo maya, del Maximón (su verdadero nombre es Rilaj Maam), de la cercanía a San Pedro, a Panajachel, al maravilloso Lago de Atitlán.
Y es cierto todo eso, la gente es amable, hay agua corriente, electricidad, drenajes, teléfono, Internet a buena velocidad, farmacias y escuelas, pero por imponderables como la lluvia, pueden afectar de una forma increíble la vida de la gente aquí, yo, por supuesto, por ser tan capitalino clasemediero como el que más, al igual que mis compañeros (college boys nos dice Juan Fra), no estamos acostumbrados a detalles como el de la guerra con las ratas, las inundaciones en pleno parque central y calles aledañas, la dudosa procedencia de la carne de res, verduras, mariscos y frutas.
Me pongo a pensar que ya viviendo aquí, con “animo de permanencia” como dice cierta norma legal, las cosas se arreglan, se acostumbra uno, en fin, se la aguanta. Así que como hoy apenas cumplo un mes de estadía, he decidido hacerle huevos a las cosas y aceptarlas como son, estrategia que funcionó en Sudáfrica y ha funcionado hasta ahora, sobre todo con las nuevas personas con las que estoy conviviendo.
Existe algo más, algo que en la capital seguramente es motivo de risas, en las universidades tema de estudio y que ha vivido entre el folklore chapín. Se trata de la magia.
No, no me estoy refiriendo a la maravillosa “Magic” de Olivia Newton-John a la que soy tan aficionado, ni siquiera a la del mago Marcel que lleva como 25 años de carrera, ni de la magia tecnológica, me refiero a lo que en la capital se llamaría brujería.
Hay brujería, no se puede negar. No es mi campo de trabajo, no la he vivido, ni siquiera quiero averiguar mucho al respecto, pero todo lo que desde fuera se ve como una graciosa tradición, apta para turistas o investigadores, aquí tiene toda la apariencia de ser verdad.
Las intensas lluvias, las tormentas eléctricas, las ratas, el conocer de un caso de brujería (parece que fue muy serio) me han puesto a pensar. Aquí no es Panajachel en Semana Santa, el lugar amado, la borrachera universitaria, las fotos con policías, locos, bolos, rockeros, chavas, modelos, bueno, el despelote alegre que he vivido con mi mara del Colegio y con los ya internacionales Chupingos.
Santiago Atitlán es un lugar distinto, especial, mágico. No es la borrachera de Panajachel ni la lujuria europea de San Pedro. Santiago mantiene muchas de sus tradiciones, tejido social, líderes, traumas. La pobreza de siempre, la guerra, el desastre de Panabaj por el Huracán Stan han golpeado este tejido, pero las remesas, el desarrollo económico, la globalización irónicamente lo han favorecido, según he podido darme cuenta.
Pensar que hace un mes y pocos días seguía en la Universidad, en la misma inercia placentera de más de cinco años…
11 ago 2007
Los Traumas de la Familia

Captura y fusilamiento de agraristas, 1954.
La caída de Arbenz, el momento más dramático de la historia del siglo XX en Guatemala, que ha condicionado los sucesos sociales, políticos y económicos hasta hoy, no solo tuvo un cariz global, de hecho, a la mayoría de guatemaltecos de la época, les definió la vida.
En "El Silencio de Neto" y algunos otros cuentos, relatos cortos y poemas se han contado las historias de decenas, cientos de guatemaltcos, héroes o villanos, que de una u otra forma participaron en los sucesos de junio y julio de 1954. Sirviendo como simple soldado, vio guerra en esos días de 20, 21 y 22 de junio.
Uno de ellos fue mi abuelo, Oswaldo Guerra y Guerra, quien, siendo un joven maestro recién casado y trabajando en Gualán, Zacapa, fue uno de los tres guatemaltecos que se unieron al puñado de soldados del Ejército Nacional, comandados por el Teniente César Augusto Silva Girón, que lograron derrotar a las cuadrillas mercenarias que estaban entrando desde Honduras y ya habían tomado Esquipulas y Chiquimula.
La defensa del país en el momento supremo, trajo consecuencias terribles para el joven Guerra. La captura, las torturas, apenas salvar la vida, la pérdida de su familia, el exilio... otras tristes consecuencias que por muchos años apenas sabía y me fueron reveladas hace muy poco tiempo.
Debo confesar camino a regreso a mi casa, en el trayecto en carro, lloré, lloré por primera vez por el abuelo que nunca conocí, que murió en 1984 en República Dominicana, no lloré por el señor que sale en la foto, la única que tengo de él, ya mayor, no lloro por el hombre que dejó escapar la posibilidad de una vida tranquila, familiar, feliz, por buscar su sueño de cambiar el país, a costa de abandonar a su familia... lloré por ese joven Oswaldo, que creía en el Gobierno, en la Reforma Agraria, en la Patria, en Árbenz...
Lloré por la esperanza rota, por los sueños fallidos, por el hombre idealista que se decidió por seguir en la política en vez de su familia....
Casi cuarenta años de guerra, miles de muertos, el miedo tan entraizado en nuestra sociedad... son las consecuencias directas del drama de junio del 54.
10 ago 2007
Devils Don´t Dream! -A film by Andreas Hoessli

September 1954. Before his journey into exile Jacobo Arbenz, the overthrown President of Guatemala, is presented to photographers stripped down to his underwear: an image seen around the world.
Arbenz had led the successful 1944 revolt against the military dictatorship, a regime that had oppressed Guatemala since colonialism. Arbenz, the son of Swiss immigrants, was celebrated as a national hero. Elected President in 1950, Arbenz was not a member of any party - he didn't issue any manifestos. But he began to fulfill his promises - farmers got their own land. "The first act of justice since colonial times," said Arbenz.
In the early 1950s, with the Cold War intensifying, then Vice President Richard Nixon said, "Arbenz is not a Guatemalan President." Nixon called him "a foreigner, manipulated by foreign powers." The young President of Guatemala was soon overthrown, declared a traitor, and chased out of the country.
The white hero, in whom the country had placed such high hopes, had been seduced; at least that was the official version. He had been betrayed by foreign powers, by Indians, by a woman. He was not a man, not a President. The religious discord was settled, the old power structures were reestablished, and civil war raged across the country for over 40 years.
"Required viewing for the young generation, and for the historical memory of Guatemala." - Eduardo Antonio Velásquez Cerrera, Prensa Libre (Guatemala)
"Andreas Hoessli captures the essence of a country, Guatemala, that has had its heart torn asunder and its soul obliterated. He has related the story of a harrowing tragedy that is, at its core, about bananas, but whose consequences defy the imagination ... His sensitive portrait of the Guatemalan national reform leader, Jacobo Arbenz, is an extraordinary work of art. And yet, through the magic alchemy of film, he has turned one of the most tawdry and shameful episodes in American foreign policy into an extraordinary tribute to the endurance of Guatemala." - Stephen Schlesinger, Director, World Policy Institute, and author of "Bitter Fruit"
"Hoessli's film is a monument of analysis and includes a wealth of fascinating archive footage that pinpoints the time and the lessons of history. Riveting viewing." -- Sheila Whitaker, London Film Festival**
Peace Film Prize, 1996 Berlin International Film Festival** First Prize, 1996 Valladolid International Documentary Film Festival (Spain)** 1997 Human Rights Watch Film Festival
90 minutes / color
Release Date: 1997
Copyright Date: 1995
8 ago 2007
La vida en un pueblo
Es mas sabrosa! hay limitada cantidad de productos en general, lo cual no es malo, se puede ahorrar aqui, el servicio de basura es puramente personal... es decir, yo agarro la bolsa de basura y la llevo a los botes que quedan en la municipalidad, sin pagos ni traumas, es cierto que es bastante sucio el pueblo en sí, pero uno se acostumbra a ver basura tirada en todas partes.
No hay drenajes y las correntadas de agua cuando llueve inundan las calles, pero al menos se limpian.
Prometo mas fotos pronto, por ahora todo es trabajar, preparar comida y leer.... traje muchos libros y espero entre semana leer mucho, y los fines que pase aqui... pues... a conocer y pasarmela bien, por que no!
Saludos, desde la montaña azul
7 ago 2007
Hola queridos lectores, estoy muy feliz pordiversas razones que no vienen al caso comentar aqui, pero la principal, ESTOY EN SANTIAGO Y NO ES CASUALIDAD!!! he conocido gente maravillosa estando aqui y lo principal, el servicio a las personas de escasos recurosos, a la que es un privilegio servir gratuitamente, aunque sea , por el momento, en servicios legales.
En fin, muchos saludos y prometo nuevas entradas, pero entiendanquevivo algo aislado aqui!!!!
Desde la montaña azul, un saludo.
Chris
En fin, muchos saludos y prometo nuevas entradas, pero entiendanquevivo algo aislado aqui!!!!
Desde la montaña azul, un saludo.
Chris
1 ago 2007
EG propone duplicar presupuesto de educación a 4 por ciento del PIB
Este es uno de los puntos principales de su plan de Gobierno que dieron a conocer ayer.El presupuesto para educación, que en la actualidad asciende al 1.6 por ciento del PIB, se iría aumentando paulatinamente desde el primer año de su Gobierno hasta 2011. En la propuesta se estima también la necesidad una educación multilingüe. Según los expositores del proyecto de Gobierno, los ejes fundamentales para el partido serán la seguridad, la justicia y la educación. “El plan incluye la visión de mestizos, ladinos y mayas. Es un esfuerzo inédito de las acciones del Gobierno que queremos hacer, sin compromisos de ningún tipo”, indicó la secretaria general del partido, Nineth Montenegro.La secretaria general señaló que la falta de oportunidades y la pobreza son dos aspectos fundamentales por los cuales la violencia y el crimen organizado han copado al país.Para esto, dijo, pondrán especial atención en la generación de empleo, impulsando proyectos de micro, pequeñas y medianas empresas, así como el fortalecimiento de las cooperativas y los proyectos de micro-finanzas.Los integrantes del grupo dijeron que no ofrecían solucionar en cuatro años los problemas del país, pero aseguraron que sentarían las bases para esto.“No solo se hace necesario un plan de Gobierno, también es importante la voluntad política”, dijo el vicepresidenciable, Luis Fernando Montenegro.
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