Cuando comencé a ver futbol, por allá por el año 92, para la Eurocopa de Suecia; el Mundial de 94 en Estados Unidos y el Campeonato de la Liga Nacional de Guatemala en 1995 también comecé a definir mis equipos favoritos.
Como no es un secreto, soy crema de Comunicaciones por acá y Brasil en la eterna disputa sudamericana contra Argentina. También elegí en esos años a mis equipos favoritos de Europa, tanto selecciones como clubs; puedo mencionar al FC Barcelona (gracias a Cruyff y Romario); el Arsenal (gracias a Dennis Berkamp) y a Alemania y Francia en selecciones, por el puro gusto.
Por ser un poco español, tanto por obvia influencia cultural como por que llevo sangre de Sevilla y Santander en mis venas, la opción de España fue considerada también. No funcionó, a pesar de su buen juego y coraje, fueron eliminados en un negro partido contra Italia en el 94, gol de Roberto Baggio, luego de empatar con Alemania a un gol, vencer a Bolivia 3-1 y empatar contra los indomables coreanos en un recordado dos a dos.Desde entonces debo confesar desarrollé mi personal "Leyenda Negra" contra la Selección Española, decepcionante tanto en el Mundial del 98, Euro 2000 y en Corea-Japón 2002, donde luminarias de La Liga fallaban campeonato tras campeonato en dar el salto de calidad y se hundían en la orilla.
Cuando los veía, se notaba un grupo sin equipo, jugadores cracks pero jugando sin corazón, no quería atribuirlo a todo ese cuento de las localías pero definitivamente algo faltaba, algo no casaba en la maquinaria.
No apoyé a España desde el principio en esta Euro; el juego contra Rusia, el debut no pude verlo, luego hicieron un gran juego contra un duro equipo como el sueco, venciendo al final a una eliminada Grecia.
Para mientras los alemanes luchaban por encontrarse, jugando bien contra una pésima Polonia, perdiendo en un absurdo juego lleno de errores contra Croacia y mejorando apenas contra los austriacos; pero son alemanes, SIEMPRE van a levantarse. Lo hicieron y de gran forma contra el favorito Portugal, en magnífico partido, llegando a las semis venciendo a los salvajes y excelentes turcos, que hicieron un gran torneo.
España logró el ritmo de campeón a partir del partido contra Italia; simplemente aguantaron el juego aburrido y de ocho defensores que les propuso la azzurra, que como siempre, utilizó su terrible catenaccio; no desesperaron y entre los tiradores y Ilker nos liberaron de un mediocre equipo, para salvación del futbol.
El partido contra Rusia fue el que me hizo admirar a esta España, sacar a Villa, el juego y toque de Cesc, Ilker salvando contra los pequeños y hábiles rusos y el conjunto defensivo que logró mantener la estabilidad y coherencia en el juego (lo que no logró Holanda) permitieron anotarles a los exsovíeticos tres goles, cantidad que repitió la dosis del debut, pero logrado contra un equipo que se había consolidado, que creía en la magia del futbol. España demostró entonces tener más magia.
La final, pues ganó el mejor. Alemania casi nunca tuvo la pelota, España mordió y marcó y el resto del juego fue una serie de ataques, lucha fuerte en el medio campo y garra.
Felicitaciones a toda España, triunfo merecido y saludos a los españoles e hispanohablantes que leen este blog.














Alemania no ganaba un partido en la Euro desde la victoria ante República Checa, en Inglaterra 1996. Ya era hora que este joven y talentoso equipo logre mejor suerte. Austria mejoró lo que se esperaba de ellos, produciendo un equipo decente que igual perdieron contra unos relajados Croatas.